Nuevas normas de la UE para el etiquetado del vino
Durante años el vino fue la excepción de la normativa de etiquetado: bastaba con "Contiene sulfitos" y listo. Esa época ha terminado. Desde diciembre de 2023 el vino también debe llevar una lista de ingredientes y una declaración nutricional, igual que cualquier otro alimento. Una parte puede ofrecerse de forma digital mediante un código QR, pero no todo. Para los responsables de calidad, los importadores y las embotelladoras esto significa una cosa: recopilar datos de los productores, revisar las etiquetas y saber exactamente qué debe ir físicamente en la botella.
En resumen: las nuevas normas del etiquetado del vino
¿Qué ha cambiado? Desde diciembre de 2023 la lista de ingredientes y la declaración nutricional son obligatorias para el vino y los productos vitivinícolas aromatizados (Reglamento (UE) 2021/2117).
¿Qué debe ir siempre físicamente en la etiqueta? El valor energético (kJ/kcal) y todos los alérgenos: sulfitos, productos a base de huevo y de leche, lisozima.
¿Qué puede ir por código QR? La lista completa de ingredientes y el resto de la declaración nutricional. El código QR solo puede conducir a la información obligatoria: sin publicidad, sin cookies, sin rastreo.
¿Para quién? Productores, importadores y embotelladoras. El vino producido antes del 8 de diciembre de 2023 puede venderse con la etiqueta antigua hasta agotar existencias.
¿Qué ha cambiado en el etiquetado del vino?
Durante mucho tiempo el vino quedó fuera de las reglas de etiquetado habituales: de las menciones obligatorias del Reglamento de etiquetado solo la mención de alérgenos ("Contiene sulfitos") tenía que figurar en la botella. El Reglamento (UE) 2021/2117 pone fin a esa excepción. El vino y los productos vitivinícolas aromatizados que se producen desde diciembre de 2023 deben llevar una lista completa de ingredientes y una declaración nutricional.
También es nueva la vía digital: como primera categoría de producto, el vino puede ofrecer parte de esa información mediante un código QR en la etiqueta, la llamada e-label. Eso ahorra espacio en la botella, pero las reglas determinan con precisión qué puede figurar de forma digital y qué no.
¿Qué debe ir siempre físicamente en la etiqueta?
Dos cosas no pueden quedar nunca solo detrás de un código QR:
- El valor energético, en kJ y kcal. Debe figurar siempre en la etiqueta física.
- Todos los alérgenos: sulfitos, productos a base de huevo y de leche (como la caseína para la clarificación) y lisozima. Aunque la lista completa de ingredientes esté en formato digital, los alérgenos siguen físicamente en la botella.
El resto de menciones obligatorias que ya se aplicaban (grado alcohólico, contenido, procedencia, código de lote) no cambian.
¿Qué puede ir por código QR?
La lista completa de ingredientes y la declaración nutricional completa (azúcares, grasas, hidratos de carbono, proteínas, sal) pueden ofrecerse de forma digital, accesibles mediante un código QR en la etiqueta. Con condiciones estrictas:
- El código QR conduce directamente a la información obligatoria, sin rodeos.
- La página no contiene publicidad ni funciones de venta y no coloca cookies ni rastreo.
- La información está disponible en el idioma del mercado donde se vende el vino: para España, en español, tanto en la etiqueta como detrás del código QR.
Una página de producto normal con un botón de compra no cumple, por tanto. En la práctica, los productores utilizan una e-label independiente, separada de su web de marketing.
¿Cómo repartes la información en la práctica?
Supongamos que importas un rioja español. El reparto queda así:
| En la botella | Detrás del código QR |
|---|---|
| Valor energético: 310 kJ / 74 kcal por 100 ml | Declaración nutricional completa |
| "Contiene sulfitos" | Lista de ingredientes: uvas, mosto de uva concentrado, sulfitos |
| Grado alcohólico, contenido, procedencia, embotellador |
La lista de ingredientes funciona como en cualquier alimento: en orden decreciente de peso, con los alérgenos destacados. Atención a la terminología: es "mosto de uva concentrado", no "zumo de uva". El mosto es el término enológicamente correcto y el que utiliza el propio reglamento.
¿Qué cuenta como ingrediente y qué no?
La gran pregunta para cualquier bodega que tiene que elaborar la lista: ¿entran todos los productos enológicos? La respuesta está en el documento de preguntas y respuestas de la Comisión Europea:
- Los aditivos son ingredientes. Los conservadores, los correctores de acidez y otras adiciones van en la lista, indicados con su categoría funcional más el nombre o el número E, por ejemplo "conservador: sulfitos" o "corrector de acidez: ácido tartárico".
- Los coadyuvantes tecnológicos no van en la lista. Los clarificantes como la bentonita y las enzimas técnicas no son ingredientes y quedan fuera de la lista.
- Salvo los coadyuvantes alergénicos. La caseína, la lisozima y la albúmina de huevo que permanecen en el producto final tras la clarificación deben declararse siempre como alérgenos, físicamente en la etiqueta, aunque no figuren en la lista de ingredientes.
Para tu especificación esto significa: registra todos los productos utilizados y determina para cada uno si es un aditivo (en la lista), un coadyuvante tecnológico (fuera de la lista) o un coadyuvante alergénico (en la etiqueta).
¿Dónde falla en la práctica?
El productor no entrega los datos completos
Un importador recibe del productor solo "uvas, sulfitos"; faltan los valores nutricionales. Sin esos datos no puedes cerrar la etiqueta. Solicita de forma explícita la lista completa de ingredientes y la declaración nutricional. Si el productor no la entrega, no queda otra que encargar un análisis de laboratorio: como importador o embotellador, eres responsable de ello.
Alérgenos solo detrás del código QR
Una bodega pone "Contiene sulfitos, huevo, leche" únicamente en la e-label. En una inspección de la AESAN o de las autoridades autonómicas esto se traduce en un apercibimiento: los alérgenos deben ir siempre físicamente en la etiqueta. Ponlos en la botella, claramente destacados.
El código QR lleva a marketing
Una marca de vino enlaza su código QR a una página de producto con publicidad y cookies de rastreo. No está permitido. Comprueba cada código QR en el lineal: ¿conduce directamente a una página limpia solo con la información obligatoria?
Preguntas frecuentes sobre el etiquetado del vino
¿Cada ingrediente del vino debe figurar en la etiqueta?
Sí, desde diciembre de 2023 todos los ingredientes utilizados deben declararse, por ejemplo "uvas, mosto de uva concentrado, sulfitos". Puede figurar en la propia etiqueta o mediante el código QR.
¿Es obligatoria la declaración nutricional para el vino?
El valor energético (kJ/kcal) debe ir siempre en la etiqueta física. La declaración nutricional completa puede ofrecerse mediante el código QR, siempre que sea fácilmente accesible.
¿Puedo indicar los alérgenos solo mediante el código QR?
No. Los sulfitos, los productos a base de huevo y de leche y la lisozima deben figurar siempre físicamente en la etiqueta.
¿Qué pasa si mi productor no puede facilitar los valores nutricionales?
Entonces, como importador o embotellador, estás obligado a determinarlos tú (o a encargar su determinación), por ejemplo mediante un análisis de laboratorio. Sin esos datos no puedes etiquetar el producto conforme a la normativa.
¿Puede el código QR conducir también a publicidad?
No. El código QR solo puede conducir a la información obligatoria, sin marketing, sin funciones de venta y sin cookies ni rastreo.
¿Puede ir toda la información en inglés?
Para el vino destinado al mercado español, toda la información obligatoria debe estar disponible en español, tanto en la etiqueta como detrás del código QR.
¿Deben figurar los clarificantes en la etiqueta?
No, los coadyuvantes tecnológicos como la bentonita no van en la lista de ingredientes. Excepción: los coadyuvantes alergénicos (caseína, lisozima, albúmina de huevo) que permanecen en el producto final deben ir siempre como alérgenos en la etiqueta física.
¿Puedo seguir usando mis etiquetas antiguas?
El vino producido antes del 8 de diciembre de 2023 puede venderse con la etiqueta antigua hasta agotar existencias. Todo lo producido después debe cumplir las nuevas reglas.
De la especificación a la etiqueta del vino
Las nuevas reglas convierten el vino en un alimento como cualquier otro: la lista de ingredientes tiene que coincidir con el proceso de producción, los alérgenos con los coadyuvantes utilizados y los valores nutricionales con el análisis. Ese es exactamente el trabajo para el que se creó Eclarion: registras la composición una sola vez en la especificación (uvas, mosto, aditivos y coadyuvantes) y a partir de ahí generas la declaración de ingredientes, la mención de alérgenos y la declaración nutricional. También los datos que van detrás del código QR salen así de una única fuente, en cada idioma que pida tu mercado. Empieza con una prueba gratuita y cuadra tu primera etiqueta de vino.
¿Quieres saber más? Consulta el resumen oficial en el sitio web de la Comisión Europea.